La ciudad ha entendido los signos del tiempo: polígonos industriales y comerciales completamente explotados con enlaces directos a carreteras, autopistas y la red de ferrocarriles, que conectan Kaiserslautern a los centros económicos Rhin-Meno, Rhin-Neckar, Francia y Saar-Lor-Lux, sirven como factores importantes de localización.
Por supuesto, la ciudad crece con exuberancia gracias a sus beneficios - dos Institutos Fraunhofer, el nuevo Instituto Max Planck, la Universidad Técnica (aprox. 8.700 estudiantes) y la Escuela Superior de Ciencias Aplicadas de Kaiserslautern (aprox. 3.300 estudiantes). Científicos jóvenes y la cooperación intensa con la industria dan impulsos prometedores y garantizan que se fundan numerosas empresas inovativas. En el parque PRE en el este de la ciudad se han formado empresas jóvenes con perspectivas excelentes. Kaiserslautern está creciendo - y, de cualquier modo, uno tiene la impresión que el cambio positivo del aspecto urbano ya se ha propagado también a la economía durante los años pasados. O al revés.

