El estadio del Mundial tiene un gran nombre
El Fritz-Walter-Stadion, conocido en el lenguaje popular como “Betze“ (por estar construido sobre el monte Betzenberg), fue durante el Mundial de Fútbol 2006 el escenario en el que se disputaron cuatro partidos de primera fase y uno de octavos de final. Esto ha convertido a Kaiserslautern en la ciudad sede más pequeña en la que se ha disputado un partido de octavos.
El Betzenberg es una belleza que mide 28.650 centímetros. Llamar monte a una elevación de 286,5 metros puede resultar una osadía, pero no en vano los profesionales del fútbol describieron durante décadas el Betzenberg como el monte más difícil de escalar de toda Alemania.
Un partido en el Fritz-Walter-Stadion resulta ser una experiencia inolvidable para cualquier turista. Esto también es aplicable a los partidos del equipo local, el 1. FC Kaiserslautern. También aquí los aficionados al fútbol se sintieron muy a gusto durante el Mundial de Fútbol 2006. Con este fin, tanto la ciudad como el land han hecho una gran inversión después de que el club estuviera a punto de disolverse y traspasara el estadio a la empresa municipal Fritz-Walter-Stadion GmbH.
El Fritz-Walter-Stadion figura desde tiempos inmemorables entre los estadios de fútbol más bellos de toda Alemania. Antes de la celebración del Mundial de Fútbol 2006 se amplió la grada situada en la curva oeste y de este modo concluyeron los trabajos de remodelación del estadio que han durado aproximadamente 15 años. Desde entonces el estadio dispone de más de 48.500 localidades y la remodelación la completan una torre de prensa y una torre palco VIP.